Un error común en el diseño de cocinas es elegir un modelo de cocina basándose en el modelo de puerta. Una cocina es mucho más. Es una combinación de elementos, y la puerta es uno de ellos. ¿Cómo elegir la mejor? ¿Qué materiales hay? ¿Hay mucha diferencia entre ellas? Vamos a hablar de los 3 tipos de puertas que son más habituales en las cocinas de diseño:

Puertas laminadas

Dentro de los tres grandes grupos, las puertas laminadas son las más baratas. También se conocen como Formica, aunque esto es el nombre de la marca.

Se trata de un tablero de aglomerado, que son virutas de madera prensadas y pegado con pegamento, y luego un laminado por encima que le da el color o el dibujo a la puerta para finalmente añadir una plastificación. Esa plastificación es la que le da la textura o el brillo y también nos ayuda que sea imporoso.
Es un material muy bueno para puertas de cocina ya que es muy resistente. Fácil de limpiar y con muchísimos colores.

La tecnología en este tipo de puerta ha avanzado mucho, y es algo que se aprecia sobre todo en los cantos. Existe canteado láser, de aire caliente, etc. que hacen que sea mucho más duradero.

Dentro de las puertas laminadas tenemos las que tienen un acabado en alto brillo. Algunos fabricantes también las denominan lacadas, pero no debes creértelo. Lo que se hace es aplicar una capa de laca de poliester al final del proceso para darle esa terminación.

También hay otras texturas que nos dan acabados de madera, microcemento, etc. ¡Más de lo que te imaginas!

Puertas de madera

El material más usado al hacer puertas de madera es el roble o el fresno. También se pueden hacer de arce, por ejemplo, pero se debe evitar que sea de madera blanda como el pino o maderas tropicales puesto que no son nada sostenibles. Lo ideal es elegir una madera procedente de bosques certificados para asegurarte siempre de que es una opción ecológica.

Hay muchos tipos de acabado dentro de las puertas de madera: Pintado, cepillado o lijado, que nos darán una vistosidad diferente. Lo ideal es siempre que la puerta esté barnizada con barniz al agua o con barniz de aceite.

En las puertas de madera siempre verás que tienen un plafón y un marco. ¿Por qué? Porque la puerta tiene que estar hecha de varias piezas para que tenga movimiento dentro de la misma y poder sobrevivir los cambios de temperatura y humedad que hay en la cocina. Si es totalmente lisa de madera lo más problable es que sea un aglomerado rechapado.

Puertas lacadas

El proceso de lacar una puerta de cocina es muy diferente al de lacar una mueble de salón o de dormitorio, ya que va a estar sometido a muchos cambios de temperatura y humedad, por lo que el proceso es muy exhaustivo.

En Línea 3 Cocinas tenemos un proceso que consta de 9 etapas entre imprimación, quitapolvos, tapapolvos y luego varias capas de laca. En caso de ser alto brillo necesita todavía más capas de laca, y si es una seda menos.
El tipo de laca más delicada es la laca texturizada, y no es tan suave como la laca alto brillo.

Habitualmente tiene mala fama por ser delicado, pero la realidad es bien distinta ya que nuestro proceso de fabricación y lacado hace que sean muy resistentes y fáciles de limpiar.

Otra de las ventajas es que puedes obtener una puerta con formas y plafones que no puedes obtener con una puerta laminada o de madera.

En las puertas lacadas puedes tener cualquier color que desees, solo tienes que decir el color de la carta RAL y se lacará en exclusiva para ti.

¿Quieres saber más sobre los tipos de puertas? ¡Tenemos un vídeo en nuestro canal de Youtube!

*Las imágenes que aparecen en la entrada son de proyectos reales de Línea 3 Cocinas.

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