Si hay una estancia en toda vivienda donde más se produce un consumo de energía es, indudablemente en la cocina. El fregadero, la lavadora, el friegaplatos, las placas para cocinar o el gas, el congelador, el horno… Efectivamente, la cocina reúne todos los suministros de cualquier vivienda, por lo que se hace necesario un mayor control del gasto energético que en otras zonas de la casa. Por este motivo en este artículo vamos a compartir algunos consejos para que puedas conseguirlo mediante una pequeña reforma que lo cambiará todo.

Antes de nada, las tarifas de energía

Si acabas de llegar a una vivienda en la que aún no hay suministro, durante la reforma tendrás que dar de alta el gas y la electricidad. Para dar de alta el gas y la electricidad en una vivienda nueva tan solo necesitarás contactar con la comercializadora de tu elección y escoger una tarifa. Una vez que se haya producido la acometida por parte del personal técnico especializado, solo habrá que esperar unos días tras el alta para que se haga efectivo el suministro.

En caso de que ya cuentes con suministro, lo ideal es que antes de la reforma de la cocina revises si tus tarifas energéticas se ajustan a tus necesidades; es decir, si estás pagando un precio adecuado por tus suministros. En caso contrario, la mejor forma de descubrir las tarifas que más te convienen es mediante un comparador de luz y gas. Si no sabes qué tarifa contratar, un comparador de luz y gas hace el trabajo por ti filtrando los contratos que más se acercan a lo que estás buscando de forma gratuita.

Ideas para una reforma eficiente de la cocina

Una reforma de una cocina se puede adaptar a todo tipo de bolsillos y necesidades; es decir, hay cocinas que son más antiguas que sí que necesitan una reforma integral y otras, más modernas, algo más parcial. En este sentido, hay una reforma para cada tipo de cocina. Sin embargo, hay elementos que son comunes en todas ellas. A continuación te mostramos todos los elementos imprescindibles que no pueden faltar en cualquier reforma:

  • Si tus electrodomésticos son antiguos quizás es el momento de cambiarlos por otros nuevos de bajo consumo. Cuando un aparato eléctrico lleva mucho tiempo funcionando, especialmente aquellos como las lavadoras y los frigoríficos, que de forma habitual gastan mucha energía, es probable me gasten mucha más energía que al principio.
  • Para cocinar y ahorrar energía lo mejor es la placa de inducción, mucho más segura que la de vitrocerámica y muchísimo más que la de gas.
  • Instalar en tu vivienda unas placas de energía solar para la electricidad. Este tipo de instalaciones pueden servir para suministrar la electricidad de una vivienda de forma parcial; es decir, por ejemplo, para el agua caliente y la placa de inducción. De esta forma, la cocina utilizaría una energía 100% verde.
  • Coloca en tus grifos un reductor del caudal para ahorrar agua.
  • La decoración de la cocina puede ayudarte a ahorrar energía. ¿Necesitas ideas? ¡Puedes consultar aquí!

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