Es una de las grandes incógnitas que nos hacemos a la hora de diseñar nuestra cocina. ¿Qué es mejor? ¿Cuál ofrece mayor rendimiento? Como siempre decimos, no hay nada mejor o peor, simplemente válido o no válido para tus necesidades.

inducción

La inducción es la tecnología por la que más están apostando las casas de electrodomésticos. Existen placas que tienen función de cocinado, donde puedes programar cuando quieres que se apague el aparato. Además, son totalmente táctiles, incluyendo, algunos modelos, función slider, en el que puedes manejar la placa deslizando el dedo, dejando atrás el incómodo manejo del + y el – para regular la temperatura. En la inducción, el calor se genera directamente en la base del recipiente, por medio de un campo magnético que en contacto con este recipiente metálico, hace que se caliente. Gracias a este modo de funcionamiento la inducción adquiere su principal ventaja: calentarse muy rápido. En Línea 3 lo hemos comprobado: 1,5L de agua tarda 4 minutos y 30 segundos en hervir. Por si fuera poco, al tardar menos en calentar, se consume menos energía, lo que repercute beneficiosamente al medio ambiente y al bolsillo. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce: los precios de la inducción son más elevados que la vitrocerámica y no podemos usar todos los recipientes, así que si estás acostumbrado a cocinar en cerámica o barro… no hay opción.

Vitrocerámica

En la vitrocerámica se calientan las resistencias eléctricas que hay bajo la superficie, para después de calentar la basen del recipiente. Por ello, es un proceso más lento. El 1,5L de agua tarda 10 minutos y 15 segundos en hervir. Por esta razón, una placa de vitrocerámica consumirá más recursos energéticos. No obstante, puedes encontrar precios muy económicos en el mercado y podrás usar todo tipo de recipientes para cocinar.

Gas

La principal ventaja del gas es que obtenemos su máximo rendimiento desde el primer segundo del encendido y, según el dicho popular, los platos cocinados con fuego guardan mejor el sabor. Por estas razones, y motivados por la economía del negocio, en los bares y restaurantes frecuentemente usan gas para cocinar. El 1,5L de agua tarda 9 minutos y 30 segundos en empezar a hervir. Sus desventajas radican en su dificultad a la hora de la limpieza y, por supuesto, su riesgo de fuga.

Como hemos visto, no existe una tecnología mejor o peor, sino aquella que se ajuste a tus necesidades. ¿Dispones de mucho tiempo para cocinar? ¿Te gusta cocinar en recipientes cerámicos? ¿Te gusta la comida cocinada en fuego? ¿No tienes problemas en gastarte un poco más de dinero? En base a esas preguntas, obtendrás tan ansiada respuesta: inducción, vitrocerámica o gas. ¡Tú decides! ¡Hasta otra, cocineros!

Pin It on Pinterest